Diabetes y Celiaquía | CeliCity

Diabetes y Celiaquía

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La relación entre la celiaquía y la diabetes se conoce desde hace muchos años. Se calcula que hasta un 6% de las personas que padecen diabetes también son celíacas.

Esto quiere decir que los diabéticos son un grupo de riesgo a la hora de desarrollar celiaquía. Vamos a conocer qué son estos grupos de riesgo, por qué se da esta estrecha relación entre ambas enfermedades, y muchas cosas más.

 


¿Qué son los grupos de riesgo?

1Se define un grupo de riesgo como el grupo poblacional constituido por determinadas personas que, debido a sus características tienen mayor probabilidad de contraer una enfermedad.

Por ejemplo, las personas obesas pertenecen al grupo de riesgo de las cardiopatías, pues tienen más probabilidad de padecer enfermedades coronarias.

Respecto a la celiaquía, consideramos 3 grandes grupos de riesgo: los familiares de primer grado, las personas con trastornos genéticos asociados (por ejemplo, Síndrome de Down), y las personas con enfermedades asociadas (por ejemplo, Síndrome de Sjörgen).


ggg¿Qué es la diabetes?

La diabetes es una enfermedad crónica del metabolismo, por la cual se produce una disminución en la secreción de insulina, lo que ocasiona un exceso de glucosa en sangre.

 


 ¿Qué tipos de diabetes hay?

Existen 3 tipos de diabetes:

22Diabetes Mellitus Tipo 1: Se produce una destrucción total de células β del páncreas. Estas células son  las encargadas de producir insulina, por ello, el cuerpo se queda sin esta hormona. Es el tipo menos frecuente, sin embargo, es el más asociado a la enfermedad celíaca.

Diabetes Mellitus tipo 2: Más de un 90% de diabéticos padecen esta modalidad, en la que se van dañando progresivamente los mecanismos de secreción de insulina, generándose a la vez un aumento en la producción de glucosa, descompensando los niveles normales.

Diabetes gestacional: Este tipo es generalmente transitorio y sólo se da en mujeres gestantes. Suele diagnosticarse en el segundo trimestre y desaparecer sola tras el parto.


¿Cuáles son las causas?

Como gran parte de las enfermedades, es un cuadro multicausal, no hay un factor único que desencadene la enfermedad. Se han descrito varios posibles factores que pueden contribuir a su desarrollo:

3Factores genéticos: La diabetes está mediada por los genes del grupo HLA (Sistema Antígeno Leucocitario Humano), al igual que la celiaquía. En la celiaquía tenemos los alelos DQ2 y/o DQ8, y las personas diabéticas también pueden tener estos genes o, generalmente los alelos DR3 y DR4, pertenecientes al mismo grupo: el CMH (Complejo Mayor de Histocompatibilidad) que es el conjunto de genes ubicado en el comosoma 6, encargado de generar la respuesta inmunitaria del organismo.

 

-Factores ambientales: Hay mucha controversia en este tema y no hay datos concluyentes. Se han descrito como posibles factores ambientales la ingesta de leche, de gluten, de carbohidratos de acción lenta, pero también de carbohidratos de acción rápida.

Además de la alimentación, también se ha encontrado relación con haber padecido ciertos virus como la rubeola, el citomegalovirus o el rotavirus.

-Grupos de riesgo: Ser familiar de primer grado como herman@, padre o madre de una persona con diabetes aumenta radicalmente las posibilidades de padecer esta afección.

También se incluyen como grupos de riesgo las personas con sobrepeso u obesidad, hipercolesterolemia o hipertensión.

 


¿Cuáles son sus síntomas?

La sintomatología de la diabetes es diversa. Algunos signos y síntomas característicos son:

4-Pérdida de peso

-Fatiga

-Aumento de la frecuencia al orinar

-Infecciones recurrentes

-Vómitos y náuseas

-Malestar general

-Heridas que no curan rápido

-Hambre constante

-Sed excesiva

-Vista nublada

-Irritabilidad y cambios de humor

 


¿Cómo se diagnostica?

Habitualmente la diabetes se diagnostica mediante varias pruebas de análisis de sangre, tras valorar una sintomatología compatible con la enfermedad. Estas pruebas están destinadas a medir la concentración de glucosa en el plasma sanguíneo, en una o varias mediciones. Entre estas pruebas se encuentran:

55-Glucosa en plasma aleatorio: Se realiza una medición en cualquier momento del día, y se considera positiva si se alcanzan cifras mayores o iguales a 200 mg/dl (11,1 mmol/L).

-Glucosa en plasma en ayunas: Esta medición se realiza sin haber ingerido ningún alimento las 8 horas previas al análisis, y daría positivo si los valores son mayores o iguales a 126 mg/dl (7,0 mmol/L).

Otra prueba frecuente para la diagnosis es:


-Curva de tolerancia a la glucosa: También denominada examen oral, se le administra al paciente una solución de glucosa disuelta en agua y se realiza una medición a las 2h, que resultaría positiva si se dan cifras  mayores o iguales a 200 mg/dl (11,1 mmol/l).


¿Cuál es el tratamiento?

A pesar de ser una enfermedad crónica, es posible controlarla si se mantienen correctos los niveles glucémicos, pero no curarla. Para ello, es importante contar con un equipo médico multidisciplinar que guíe y controle al paciente recurrentemente.

Entre las intervenciones que se realizan para el control de la enfermedad están:

Administración de insulina: Recordemos que hay varios tipos de diabetes, y, aunque el propósito es el mismo, no todas se tratan de la misma manera: Mientras que en la Diabetes tipo 1 y en la Diabetes gestacional se administra insulina subcutánea, en la Diabetes tipo 2, además de esta opción también se pueden administrar antidiabéticos orales.

La insulina se administra inyectándola subcutáneamente mediante una jeringa, una lapicera, o una bomba de infusión continua. Actualmente el método está muy desarrollado, prácticamente no causa dolor ni inconvenientes al paciente.

 

6Dieta: Es absolutamente fundamental el control de la dieta en la diabetes, otro punto que comparte con la celiaquía. Lo principal es acostumbrarse a medir la cantidad de carbohidratos que se ingieren en cada momento, evitando aquellos que presentan un índice glucémico alto, como precisamente el pan, la pasta, los dulces… Hay que basar la dieta en alimentos naturales, teniendo muy en cuenta la verdura. También se puede tomar fruta, carne, pescado, lácteos preferiblemente desnatados… y evitar los dulces y los alimentos procesados.

Si nos fijamos, es una dieta conveniente para cualquier persona, pero los diabéticos han de comer menos y más frecuentemente, aproximadamente cada 4 horas, lo que se denomina alimentación fraccionada y sirve para evitar las bajadas drásticas de glucosa en sangre.

 

Ejercicio: El sedentarismo aumenta radicalmente el riesgo de padecer complicaciones en la diabetes. Un estilo de vida activo y sano es fundamental para el control de la enfermedad, pues mantener un peso correcto y bajar los niveles de colesterol LDL es la mejor “cura” para la diabetes.

Se recomienda hacer ejercicio moderado o intenso con frecuencia, tanto aeróbico como anaeróbico.

 

Medicamentos: No son necesarios en todos los casos, pero según cada paciente, y especialmente en DM tipo 2, puede existir la necesidad de incluir en el tratamiento fármacos como la metmorfina (controla la glicemia), la pioglitazona (aumenta la sensibilidad a la insulina) o la repaglinida (estimula la secreción de insulina), entre otros.

 


¿Cuál es el pronóstico?

La diabetes es una enfermedad que si se controla no tiene por qué causar problemas graves. Sin embargo, si no se consigue un nivel correcto de glicemia, se pueden desarrollar otras enfermedades y complicaciones, tanto agudas como crónicas. Algunas de ellas son:

 

7-El coma diabético: Es la complicación más grave. Se trata de la cetoacidosis o el coma hiperosmolar no cetósico, que consisten en una elevación extrema de glucosa en sangre, que acaba por provocar deshidratación severa con insuficiencia renal, convulsiones, pudiendo llegar a darse un fallo multiorgánico y producirse la muerte.

Angiopatía diabética: Las arterias y capilares se van espesando y quedando sin riego. Además de poderse producir infartos y apoplejías, es la base de buena parte del resto de complicaciones de la diabetes, debido al riego sanguíneo defectuoso.

– El pie diabético: Se producen heridas en el pie que no sanan y se complican por la mala circulación sanguínea en las extremidades. Puede llegar a producirse gangrena en el tejido y tener que ser amputado.

– Retinopatía: Se produce un daño de la retina por fallo en la irrigación sanguínea. Los vasos se rompen y el fluido ocasiona visión borrosa o ceguera.

-Daño renal: Es una complicación relativamente frecuente, que cursa con nefropatías diversas y puede desembocar en un fallo renal total.

-Daño cerebral: Pueden existir infartos cerebrales por trombos, produciendo necrosis en la zona afectada.

 


 

¿Por qué existe esa relación entre la celiaquía y la diabetes?

Como hemos podido ver en otros artículos que hemos ido desarrollando, las enfermedades autoinmunes no vienen solas, y es que es frecuente que se desarrollen varias en una misma persona.

En el caso de la relación entre la celiaquía y la diabetes (hay estudios que dicen que hasta un 10% de diabéticos es celíaco) no existen resultados totalmente aceptados y hay abiertas varias líneas de investigación.

8Hipótesis genética: A pesar de la discordancia de opiniones, parece bastante claro que la respuesta, o parte de ella, podría estar en los genes. Tanto la celiaquía como la diabetes comparten algunos marcadores genéticos, de hecho, el gen HLA DQ2 está presente en más del 90% de los celíacos, pero también en más del 50% de los diabéticos tipo 1. Esto genera una predisposición a desarrollar ambas enfermedades, que se suma a las hipótesis ambientales.

 

Hipótesis ambiental: Otra hipótesis, sobre la cual también se sustentan algunas hipótesis de la aparición de la celiaquía, es el consumo de hidratos de carbono de absorción lenta (cereales frecuentemente con gluten), que propicia la aparición de diabetes y a su vez es condición sin qua non para la aparición de celiaquía (no puede ser celíaca una persona que jamás ha ingerido gluten, su cuerpo ha de reconocerlo al menos una vez como dañino).

 


¿Cómo debe ser la alimentación de una persona celíaca y diabética?

La dieta de las personas que comparten ambas patologías no es sencilla, pues se suman muchas restricciones alimenticias. No obstante, es perfectamente posible llevar una dieta sin gluten y adaptada a las necesidades de las personas diabéticas. De hecho, es una dieta muy saludable en la que se incluyen todos los nutrientes que necesitamos.

Además de excluir por completo el gluten de la alimentación, tal y como hacemos los celíacos (consumiendo productos que son naturalmente sin gluten, o procesados pero con menos de 20 ppm de gluten, y cuidando las contaminaciones cruzadas y las trazas), los diabéticos han de tener muy claro el concepto de “contar” hidratos de carbono.

La cantidad de hidratos de carbono que se ingiere en cada comida debe ser tenida en cuenta para la administración de la correspondiente insulina. Dependiendo de la edad, peso y desarrollo de la diabetes, se recomienda tomar hasta determinada cantidad. Además de ello, otras recomendaciones a seguir son:

9-Comer poco y en varios momentos del día, cada 3 o 4 horas.

-Beber abundante agua, aproximadamente 2 litros al día.

-Eliminar o reducir al máximo la ingesta de azúcares, alimentos fritos, lácteos, y productos con grasas saturadas.

-Basar la alimentación en alimentos ricos en fibra

-Consumir preferiblemente pescado azul y legumbres, en lugar de carne roja y pastas.

-Moderar o eliminar la sal


Como podemos ver, ambas son condiciones crónicas y la persona tendrá que acostumbrarse a llevar un determinado estilo de vida para siempre.


¿Conoces a alguna persona que sea diabética y celíaca a la vez? ¿Tú padeces ambas enfermedades? ¿Cómo es tu dieta?

 

2 Comments

  1. Rosa dice:

    Tienen las mismas posibilidades un diabético de ser celiaco que un deliaco de ser diabetico?

    • CeliCity dice:

      Hola Rosa, ambas son enfermedades relacionadas, pero tener una no implica tener la otra. Los estudios hablan de un 6% de diabéticos que son celíacos, pero no de un porcentaje tan significativo de celíacos que son diabéticos. Por tanto, se deduce que no hay las mismas posibilidades, parece ser que es “más fácil” ser celíaco si se es diabético, que ser diabético si se es celíaco.

      En cualquier caso, es un tema que aún se está investigando porque no está muy claro cuál o cuáles son las variables que median en esta estrecha relación. Espero haberte ayudado, un saludo.

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